El pasado 31 de octubre algunas periodistas participamos, como muchos otros ciudadanos, en una ofrenda montada en honor a la memoria de los bebés fallecidos en aquel trágico incendio del 5 de junio de 2009 en la Guardería ABC de Hermosillo, Sonora. Esta ofrenda fue colocada en las escalinatas del Ángel de la Independencia, en la ciudad de México.
Algunas personas llevaron flores, otras velas, juguetes y dulces para recordar a estos pequeños pero nosotras somos periodistas así que pensamos ¿qué mejor regalo podemos dar que nuestras más sentidas palabras? Así, Elia Baltazar, Lydiette Carrión y yo tomamos la palabra para gritar nuestra rabia, nuestra indignación, para pedir perdón por la indiferencia que los medios y los periodistas hemos tenido ante esta tragedia. Alzamos la voz y lanzamos las palabras al viento porque éstas son nuestras armas y nunca, nunca las vamos a dejar de usar.