Guarderia ABC: tristeza sumada con indignacion

El dolor por la muerte de un hijo debe ser indescriptible. Cuando era nina, mis familiares me relataban como habia sufrido mi madre al perder a uno de mis hermanos que fallecio a los seis meses de edad, victima de una enfermedad producida por una negligencia medica al momento del parto.
Las versiones coincidian, mi madre estuvo al borde de perder la razon. Hoy que tengo dos hijos que son la luz de mi vida, lo comprendo aun mas. Al igual que comprendo, y vivo como si fuera mio, el dolor y la indignacion de los padres y madres de los 49 bebes que fallecieron en el incendio de la guarderia ABC.
Esta tragedia, quiza la puedo ver y sentir de una forma distinta, por el hecho de que mi hijo acude mas de ocho horas diarias a un centro de cuidado infantil.
De por si ya es doloroso que en Mexico no haya flexibilidad en los horarios laborales, que las prestaciones del servicio de guarderias esten limitadas a tan pocas familias, que la responsabilidad del cuidado infantil no se vea como un compromiso de Estado sino como una responsabilidad casi enteramente de las mujeres.
Pero si a todo este panorama al que nos enfrentamos las madres y padres trabajadores, le sumamos funcionarios corruptos que lucran con los programas sociales, que avalan que lugares sin las minimas condiciones de seguridad sean habilitados como estancias infantiles, el dolor se incrementa.
Y ese dolor se transforma en rabia, indignacion, coraje y fuerza para luchar cuando servidores publicos del Estado mexicano, supuestamente comprometidos con los derechos de las ninas y los ninos, son complices de trafico de influencias, nepotismo y negligencia que, lamentablemente dieron como resultado una de las tragedias mas impactantes para la sociedad: el incendio de la Guarderia ABC.
De que sirve declarar un dia de luto nacional, cuando la impunidad es la unica ganadora en medio de este caso. Recibir a algunos de los padres de las victimas en Los Pinos un anio despues de la tragedia es una respuesta de Estado? La indiferencia del gobierno federal es insultante ante el dolor por el que han tenido que pasar las familias que perdieron a 49 bebes en medio del fuego.
Hoy se cumple un aniversario de esta tragedia. La costumbre mexicana suele llevar a los deudos a los cementerios a depositar flores y rezar. Pero la impunidad y la falta de respuestas contundentes de un Estado fallido, hoy llevan a los deudos de los 49 ninos a marchar por las calles, a protestar y dejar claro que su voz no se callara, porque el crimen cometido contra sus hijos es imposible de olvidar.

Escrito por Elizabeth Palacios. Periodista y defensora de derechos humanos. Publicado con WordPress para BlackBerry.

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